Angostura, Sinaloa a 04 de mayo de 2026.- El reciente arribo del funcionario Omar García Harfuch a tierras sinaloenses ha sido interpretado por la comunidad empresarial como una clara señal de que las cuestiones de seguridad en la entidad han alcanzado niveles de prioridad a escala nacional. Así lo expresó Gonzalo Godoy, representante de Canaco en el municipio de Angostura, quien subrayó que la visita trasciende su naturaleza política.
Godoy enfatizó que la presencia del funcionario refleja la magnitud del contexto crítico que atraviesa la región, donde los actos de violencia han impactado de manera directa en la cotidianidad de los habitantes y en el desempeño de la actividad comercial.
«Ya no lo vemos como una simple visita, sino como una muestra de que el tema de seguridad es urgente y debe atenderse con mayor fuerza»
El delegado de la cámara de comercio reconoció que, aunque este tipo de intervenciones generan cierta inquietud entre la población por los operativos desplegados, simultáneamente representan un factor alentador al evidenciarse una mayor participación de las instituciones de orden en diversos puntos del estado, desde la capital hasta zonas como Los Mochis.
En cuanto a las consecuencias económicas, Godoy lamentó que los eventos violentos han provocado afectaciones inmediatas en la operación de negocios, ya que episodios de inseguridad pueden paralizar la actividad comercial durante períodos prolongados, poniendo en riesgo la viabilidad financiera de pequeños establecimientos que dependen de ingresos continuos.
«Hay negocios que no aguantan ni una semana sin ventas, la crisis ya es muy directa para todos»
A pesar de las preocupaciones, el empresario consideró que la estrategia de intervención federal podría generar mayor confianza ciudadana si se materializa en resultados concretos y palpables. Destacó que la ciudadanía no solo demanda comunicados o promesas, sino acciones tangibles que restauren la tranquilidad y permitan recuperar la estabilidad tanto económica como social en la zona.
Finalmente, Godoy hizo un llamado a mantener la esperanza, considerando que la participación de autoridades federales podría representar un punto de quiebre en la atención del problema. No obstante, insistió en la necesidad urgente de que estos esfuerzos se traduzcan en una reducción sustancial de los hechos delictivos, dada la magnitud del daño que la inseguridad ha causado en todos los estratos sociales y económicos de la región.






