Sinaloa, México a 6 de abril de 2026.- Las operaciones de rescate en el complejo minero Santa Fe avanzan con mayor intensidad mediante el incremento de tareas de extracción de agua y remoción de materiales depositados en los túneles. El Puesto de Comando informó que el objetivo primordial es localizar a tres trabajadores, para lo cual ha sido necesario adaptar las estrategias operacionales debido a las condiciones hidráulicas y geológicas del sitio.
El yacimiento minero presenta características desafiantes para las labores de búsqueda: posee una profundidad aproximada de 300 metros y una extensión horizontal de 3.2 kilómetros. En su interior existen acumulaciones de jales distribuidos en túneles y rampas, además de significativas presencias de agua en los niveles inferiores, limitantes que obstaculizan el acceso de los equipos de emergencia y reducen la movilidad en zonas críticas.
Para controlar la filtración de agua, en la zona cero opera de manera permanente un sistema de bombeo eléctrico con capacidad de 25 caballos de fuerza, equipo que ha permitido disminuir gradualmente los niveles de acumulación líquida. Ingenieros especializados evaluaron la incorporación de una segunda unidad para aumentar significativamente la capacidad de extracción dentro del yacimiento.
Las inspecciones realizadas en el sitio condujeron a modificaciones sustanciales en la estrategia de intervención. El Puesto de Comando señaló que los protocolos de búsqueda serán modificados conforme cambien las variables hidráulicas y geológicas, manteniendo como prioridades la seguridad del personal participante y la optimización del avance en las tareas de rescate.
Como parte de las acciones para penetrar la zona de interés, iniciaron trabajos en el contrapozo 50. Personal de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Secretaría de Marina realizó descensos verticales utilizando cuerdas para inspeccionar el conducto y ejecutar labores de limpieza y acondicionamiento.
Durante las primeras horas del lunes, los equipos de trabajo retiraron acumulaciones de material sedimentario y detectaron un tirante de agua de aproximadamente 40 centímetros. Este descubrimiento confirmó la necesidad de fortalecer las labores de bombeo y reorganizar la logística para continuar de manera segura con la exploración de las áreas pendientes.
En las labores participan elementos de la Defensa Nacional, Marina Armada de México, Coordinación Nacional de Protección Civil, Comisión Federal de Electricidad, autoridades del gobierno estatal de Sinaloa, brigadas especializadas de búsqueda y rescate urbano (USAR) y personal de la empresa operadora del complejo. Esta coordinación interinstitucional permite afrontar la complejidad de las condiciones prevalecientes en el sitio, donde la extracción de agua, el retiro de sedimentos y la evaluación de la integridad estructural constituyen tareas esenciales para continuar avanzando en el operativo.
El esfuerzo coordinado representa un compromiso permanente por alcanzar la zona cero, en un entorno donde la acumulación de agua y materiales representa uno de los obstáculos principales para el desarrollo exitoso del rescate en la mina Santa Fe.






