Culiacán, Sinaloa a 1 de mayo de 2026.- Una sesión extraordinaria del Cabildo realizada durante la madrugada del viernes marcó un punto de quiebre en la administración municipal de la capital sinaloense. Con votación unánime, se autorizó el permiso solicitado por el munícipe Juan de Dios Gámez Mendívil, quien cedió su cargo a la entonces síndica procuradora Ana Miriam Ramos Villarreal, quien rindió protesta como alcaldesa provisional en la misma sesión iniciada a las 22:15 horas.
En su primer comunicado tras asumir el mando, Ramos Villarreal buscó transmitir estabilidad a una ciudadanía desconcertada por el cambio en la administración municipal. La nueva mandataria enfatizó que la salida de su antecesor corresponde a una medida temporal solicitada por el propio funcionario para facilitar los procesos investigativos en su contra sin que afecten el funcionamiento administrativo.
Defensa del antecedente y énfasis en la legalidad
Desde su posición anterior como síndica procuradora, Ramos Villarreal había mantenido cercanía con la gestión de Gámez Mendívil, y en sus declaraciones iniciales no dudó en resaltar esta trayectoria.
«Me ha tocado verlo siempre cercano a la gente, realizando su trabajo con responsabilidad y bajo el apego de las leyes»
, expresó la alcaldesa interina, subrayando que el permiso otorgado busca que las investigaciones pertinentes avancen de manera transparente sin obstáculos administrativos.
La nueva autoridad municipal reconoció la naturaleza compleja de la situación actual, pero reafirmó su compromiso con la continuidad de los proyectos en curso y la operatividad del municipio durante este período de transición temporal.
Contexto de crisis política e investigaciones federales
El relevo en la presidencia municipal se produce en un contexto de crisis política sin precedentes que afecta tanto a Culiacán como al estado de Sinaloa en su conjunto. Gámez Mendívil, quien además era cercano políticamente al gobernador Rubén Rocha Moya (quien también ha solicitado licencia), enfrenta investigaciones tanto de la Fiscalía General de la República como acusaciones formales del Departamento de Justicia estadounidense.
Documentos judiciales procedentes de autoridades norteamericanas señalan al ex alcalde de presuntamente haber recibido sobornos mensuales superiores a 10 mil dólares a cambio de permitir operaciones sin restricción de una facción específica del Cártel de Sinaloa. Estos pagos habrían iniciado en junio de 2022, según las indagatorias federales.
Capacidad de maniobra y desafíos administrativos
Cuando se le cuestionó sobre su autonomía durante el período interino, Ramos Villarreal fue tajante al respecto:
«Independencia tenemos todos al ostentar cualquier cargo; cada uno sabemos la responsabilidad que tenemos al tomarlo»
. La declaración buscaba confirmar que contaría con libertad para tomar decisiones mientras mantiene la estabilidad municipal.
Sobre la posibilidad de nuevas separaciones en el gabinete municipal, la alcaldesa provisional fue cautelosa, indicando que por el momento solo se ha procesado la solicitud del exmunícipe. Reconoció asimismo que el ayuntamiento enfrenta retos significativos en materia de gobernabilidad, aunque su intención principal es mantener la vigencia de las acciones administrativas iniciadas.
La licencia de Gámez Mendívil fue aprobada para un período inicial, aunque Ramos Villarreal no especificó la duración exacta del permiso ni cuándo se esperaría una resolución definitiva de los procesos judiciales que enfrenta su antecesor ante las autoridades federales mexicanas e internacionales.






