Culiacán, Sinaloa a 03 de Mayo de 2026.- La capital sinaloense enfrenta una crisis creciente de incendios en terrenos baldíos que está generando enormes pérdidas económicas y poniendo en riesgo a la ciudadanía. El Cuerpo de Bomberos de Culiacán reportó que durante la semana pasada llegó a atender hasta diez emergencias por fuego en un solo día, cifra que refleja la magnitud del problema que se vive en diferentes puntos de la ciudad.
El comandante Efraín Araujo, titular del organismo de emergencias, explicó que estos siniestros no solo afectan los terrenos abandonados, sino que constantemente se propagan hacia viviendas, comercios y negocios cercanos, generando daños materiales significativos. Un caso reciente ocurrió en la salida norte de Culiacán, donde las llamas saltaron desde un lote baldío hasta un salón de fiestas, destruyendo parte de su estructura.
En otro incidente importante reportado en la zona sur de la ciudad, el fuego se descontroló detrás de un motel, requiriendo la intervención de tres máquinas de bomberos y pipas de agua para contener la intensidad del fuego alimentado por acumulaciones de basura, llantas y plásticos.
«Se brincó a un local de fiestas, quemándose el techo del mismo»
señaló el comandante Araujo, destacando la velocidad con que el fuego se propaga entre estructuras.
De acuerdo con las autoridades, la mayoría de estos incendios son provocados de manera intencional. Las causas principales incluyen personas que queman cableado para extraer cobre y ciudadanos que utilizan el fuego para limpiar terrenos de maleza. Las altas temperaturas y los vientos fuertes que caracteriza el clima actual favorecen la rápida propagación de las llamas, multiplicando los riesgos.
El impacto económico en el erario municipal es preocupante. El Cuerpo de Bomberos invierte entre 80 y 100 mil pesos diarios en operaciones cuando se atienden múltiples incendios simultáneamente. Estos recursos se destinan a combustible para las unidades, desgaste del equipo especializado, y movilización de personal. En casos de mayor complejidad, se requiere la participación de hasta doce elementos, además del apoyo de la Cruz Roja Mexicana para atender posibles casos de golpe de calor entre los rescatistas.
El problema se agrava porque muchos lotes baldíos se han convertido en tiraderos clandestinos.
«Un lote baldío es una invitación para echar basura, eso duplica el problema»
lamentó el comandante Araujo, haciendo énfasis en que la acumulación de residuos incrementa el riesgo de combustión.
Las autoridades han reiterado un llamado urgente a la ciudadanía y a los propietarios de terrenos para que eviten realizar quemas, incluso las controladas, mantengan limpios los lotes baldíos y se abstengan de tirar basura en espacios abandonados.
Adicionalmente, el aumento de incendios ha generado una crisis financiera para el cuerpo de bomberos.
«No hemos podido adquirir máquinas este año, traemos un gasto operativo muy fuerte»
puntualizó Araujo, indicando que la falta de recursos limita la capacidad de respuesta ante emergencias futuras y pone presión adicional sobre la corporación en momentos críticos.






