’ El Reino se parece al grano de mostaza… ’



Este Pueblo se niega a escuchar mis Palabras

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’ El Reino se parece al grano de mostaza… ’

Religión

Julio 26, 2020 18:45 hrs.
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La Palabra de Dios

Lunes 27 de julio 2020

Primera lectura
Jer 13, 1-11
El Señor me dijo: ’Ve a comprar un cinturón de lino y póntelo en la cintura, pero no lo metas en el agua’. Compré el cinturón y me lo puse en la cintura, según la orden del Señor.

Entonces el Señor me habló por segunda vez y me dijo: ’Toma el cinturón que compraste y que llevas puesto en la cintura, levántate y vete al río Eufrates y escóndelo ahí, en el agujero de una roca’. Fui y lo escondí en el Eufrates, como me había ordenado el Señor.

Al cabo de mucho tiempo, me dijo el Señor: ’Levántate, vete al Eufrates y recoge el cinturón que te mandé que escondieras ahí’. Fui al Eufrates, escarbé y recogí el cinturón del sitio donde lo había escondido; pero el cinturón se había podrido: no servía para nada.

Entonces el Señor me habló y me dijo: ’Esto dice el Señor: ‘Del mismo modo haré yo que se pudra la gran soberbia de Judá y de Jerusalén. Ese pueblo malvado se ha negado a obedecerme, se porta obstinadamente, ha seguido a otros dioses para servirlos y adorarlos, y será como este cinturón, que ya no sirve para nada. Porque así como el cinturón va adherido al cuerpo, así quise llevar unidas a mí a la casa de Israel y a la casa de Judá, para que fueran mi pueblo, mi fama, mi gloria y mi honor; pero ellos no me escucharon’’.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Salmo Responsorial
Deuteronomio 32, 18.-19. 20. 21
R. (cf. 18a) Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
Abandonaron a Dios, que los creó,
y olvidaron al Señor, que les dio la vida.
Lo vio el Señor, y encolerizado,
rechazó a sus hijos y a sus hijas. R.
R. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
El Señor pensó: ’Me les voy a esconder
y voy a ver en qué acaban,
porque son una generación depravada,
unos hijos infieles. R.
R. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.
Ellos me han dado celos con un dios que no es Dios
y me han encolerizado con sus ídolos;
yo también les voy a dar celos con un pueblo que no es pueblo
y los voy a encolerizar con una nación insensata’. R.
R. Abandonaron a Dios, que les dio la vida.


Aclamación antes del Evangelio
Sant 1, 18
R. Aleluya, aleluya.
Por su propia voluntad el Padre nos engendró
por medio del Evangelio,
para que fuéramos, en cierto modo,
primicias de sus creaturas.
R. Aleluya.


Evangelio
Mt 13, 31-35
En aquel tiempo, Jesús propuso esta otra parábola a la muchedumbre: ’El Reino de los cielos es semejante a la semilla de mostaza que un hombre siembra en su huerto. Ciertamente es la más pequeña de todas las semillas, pero cuando crece, llega a ser más grande que las hortalizas y se convierte en un arbusto, de manera que los pájaros vienen y hacen su nido en las ramas’.

Les dijo también otra parábola: ’El Reino de los cielos se parece a un poco de levadura que tomó una mujer y la mezcló con tres medidas de harina, y toda la masa acabó por fermentar’.

Jesús decía a la muchedumbre todas estas cosas con parábolas, y sin parábolas nada les decía, para que se cumpliera lo que dijo el profeta: Abriré mi boca y les hablaré con parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús


Reflexión del Evangelio de hoy

Este Pueblo se niega a escuchar mis Palabras
Jeremías está a la escucha de la Palabra; en esta perícopa el Señor le habla cuatro veces para que profetice mediante una acción simbólica que Yahvé le hace realizar para que el pueblo vea lo que sucederá con ellos, es el símbolo del cinturón de lino.

El profeta escucha la Palabra a diferencia del pueblo que no quiso escuchar ni seguir los mandatos del Señor.

El cinto tiene que ser de lino que es material caro, fino, y que lo usaban los sacerdotes. Jeremía vivía en Anatot donde habitaban los sacerdotes, llevará ceñido el cinto que no podrá ser lavado, no puede tocar el agua; por eso se irá manchando poco a poco; como el pueblo con quien el Señor hizo su Alianza, estaba ceñido a Él y se va alejando de sus mandatos.

Al dejarlo entre las rocas del Éufrates y luego recogerlo totalmente estropeado muestra cómo será consumido el Pueblo por su gran soberbia al apartarse de Yahvé.

El pueblo elegido tenía una preciosa misión, ellos eran ’el Pueblo de Yahvé’ que le darían fama dándole a conocer a través de sus alabanzas en el culto; con el testimonio de su vida coherente serían su ’ornamento’. La vocación es muy grande, como el lino, pero no fueron fieles y corrompieron su vocación.

Estar atentos a la Palabra requiere un corazón humilde, siempre disponible, oídos de aprendiz para ser fieles a Dios. Es fácil salirse del camino, pero siempre podemos volver, convertirnos y retomar el seguimiento a la Palabra.

Expuso el Reino en Parábolas
Las dos parábolas que hoy emplea Mateo, la de la semilla y la de la levadura, expresan cómo el Reino crece de una manera escondida y silenciosa; el grano de mostaza, siendo tan pequeño, crece hasta hacerse un arbusto y presta un servicio a los pájaros que puedan reposar en él. La levadura hace crecer la masa para que el pan sea blando y sirva de alimento.

El Reino es vital, fecundo, si lo dejamos crecer en nosotros, pero requiere de nuestra disposición.

El Reino, como el grano de mostaza, es una semilla muy pequeña, es decir, que es humilde, no aparece con gran esplendor, no es autosuficiente y para crecer en nosotros debe ser acogido. Esta semilla respeta nuestra libertad, no nos coacciona, es discreta y solicita nuestro permiso para crecer; cada uno de nosotros debe regarla en nuestra tierra y cuidarla para que no se infecte. El Reino requiere de nuestra apertura y entrega libre porque es Amor gratuito, es el Don de Dios que es nuestro bien. Dejar crecer el Reino significa alimentar este Amor con la escucha de la Palabra y su puesta en práctica en una vida coherente y comprometida, crece además con una vida orante y sacramental.

Un testimonio de fe que dejó crecer el Reino en su vida y hoy recordamos, es el Beato Roberto Nutter, sufrió el destierro y la prisión por la fe en la persecución religiosa en el siglo XVI en Inglaterra; estando en la cárcel profesó en la Orden de Predicadores, mantuvo firme su fe hasta el momento del martirio; que su intercesión nos ayude a que el Reino crezca también en nosotros; él lo vivió en su época, a nosotros nos toca vivirla hoy, en esta realidad en que vivimos la situación de la pandemia, ésta es una oportunidad para que el Reino siga creciendo más y más; que muchos puedan cobijarse en nuestras ramas.

¿Cómo estoy dejando que el Reino crezca en mi vida?

Sor Mª Carmen Viveros O.P.
Monjas Dominicas, Yerbas Buenas - Chile



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