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    La mesa redonda

    Tus hijos son el objetivos de las ideologías.


    Cultura

    Agosto 13, 2017 22:05 hrs.
    Cultura Municipios › /
    Víctor Salazar › SN Noticias

    Es increíble que en la actualidad siga existiendo el método de la descalificación y posterior suplantación a todos los niveles, incluyendo la educación de los niños y jóvenes.
    Los primeros y principales educadores de nuestros hijos somos los padres de familia y confiamos parte de esta labor a las escuelas y guarderías, pero últimamente, no todas comparten nuestros valores y tratan de imponer los suyos de forma sutil.

    La dictadura del relativismo nos ha hecho reos de ideologías sin sustento que manipulan la verdad y la quieren imponer a cualquier precio. La ideología de género es de las más absurdas porque trata de imponer como verdad lo que naturalmente es imposible. Es la última rebelión de la creatura contra su ser.

    Los medios utilizados hoy para el adoctrinamiento de nuestros hijos son; Las Películas, Las Novelas, Series de TV, Comerciales, Cortometrajes y lo más peligroso, los Dibujos Animados para niños de 4 años en adelante. Es lo más espeluznante y agresivo para hacer creer a los niños que algo es normal y aceptar que hay mas de dos sexos psicológicos, porque biológicos solo hay Dos (HOMBRE Y MUJER). Como padres de familia debemos de aconsejar que nuestros hijos no vean programas de televisión que impongan cualquier ideología o moda que los aleje de sus principios.

    La libertad de expresión y la libertad religiosa nos ampara y nos da el derecho de educar según nuestros valores y principios, sin que nos tachen de homofobos. Así mismo respetar si algún padre de familia esta de acuerdo que su hijo o hija sea educado según la ideología de genero.
    Vivir en familia

    Vivir en familia

    ¿Cual seria lo correcto del fin último del hombre?

    A través de la historia los seres humanos se han enfrentado con la búsqueda del sentido de su vida, cuestionándose sobre su propia existencia y la manera de cómo alcanzar su plenitud.  Aristóteles siglos atrás se  cuestionó sobre quién es el hombre y el sentido de su manera de actuar, descubriendo que su fin último es la felicidad.

    La felicidad como bien lo dice Aristóteles, es lo que todos buscamos pero para alcanzarla debemos actuar conforme a nuestra naturaleza humana, no basta con vivir, sino vivir bien. Si olvidamos quiénes somos y cuál es nuestra naturaleza nos corrompemos y es cuando dejamos de asumir la responsabilidad de nuestros actos y sucede que hacemos a un lado la libertad por el libertinaje, la verdad por el relativismo y, el bien común por el utilitarismo e individualismo, el resultado, la batalla del bien contra el mal (cultura de la vida versus cultura de la muerte) . La verdad es que nuestra meta en la vida es la felicidad, nadie dice “quiero ser miserable” esto es un hecho. En lugar de sugerir vivir nuevas experiencias, pasar menos tiempo en redes sociales, les diré que la clave para ser feliz es: obrar bien y el vivir bien. ¿A qué me refiero con esto? a que todos necesitamos virtudes y valores para vivir felizmente.
    El obrar bien es esencial para lograr la felicidad porque nadie se enorgullece de sus equivocaciones, nadie busca ser mediocre sino exitoso para alcanzar el mayor bien posible. Esto nos lleva al servicio que nos permite alcanzar el segundo elemento para lograr la felicidad: una vida buena porque nos da alegría, paz y armonía, dándole sentido a la vida. Por lo tanto, obrar y vivir bien lo alcanzamos a través de una vida virtuosa. Pero la virtud no es solo realizar actos moralmente buenos, sino querer hacer el bien voluntariamente, y dar lo mejor de nosotros mismos para perfeccionarnos a través de nuestra manera de actuar. El hombre virtuoso es el que practica libremente el bien para ser feliz. Debemos practicar la prudencia para ser precavidos (castidad, pureza, abstinencia), justos para respetar los derechos de cada todo ser humano (respetar la vida del no nacido), tener fortaleza en las dificultades y buscar siempre el bien de los demás (luchar contra el aborto, ideología de genero, legalización de las drogas, el maltrato a las mujeres, la corrupción, etc.), tener templanza para no dejarnos llevar por los placeres, es decir, dominar los instintos con la voluntad y razón (el único sexo seguro para prevenir embarazos no deseados en adolecentes es el que se practica dentro del matrimonio).

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