Radio las 24 horas

’ Y vino una gran calma ’



El Resucitado sigue estando en medio de nosotros

| Agencia de noticias Plata Pura | Desde guerrerohabla.com

’ Y vino una gran calma ’

Religión

Julio 02, 2019 00:04 hrs.
Religión Internacional › México
Agencia de noticias Plata Pura › guerrerohabla.com


Martes 2 De Julio 2019

La Palabra de Dios

Primera lectura
Gn 19, 15-29
Aquel día, al rayar el alba, los ángeles apresuraban a Lot diciéndole: ’Vamos; toma a tu esposa y a tus dos hijas, para que no perezcas a causa de los pecados de Sodoma’.

Como Lot no se decidía, los tomaron de la mano a él, a su mujer y a sus dos hijas, los sacaron de su casa y los condujeron fuera de la ciudad, porque el Señor los perdonaba. Cuando estaban fuera, uno de los ángeles le dijo: ’Ponte a salvo, no mires hacia atrás, no te detengas en el valle; ponte a salvo en los montes para que no perezcas’.

Lot le respondió: ’No, te lo ruego. Tú me has favorecido a mí, tratándome con gran misericordia al salvarme la vida; pero yo no podré sobrevivir en los montes, pues la desgracia me alcanzaría ahí y moriría. Mira, aquí cerca hay una ciudad pequeña, en donde puedo refugiarme y salvar la vida. ¿Verdad que es pequeña y puedo vivir en ella?’

El ángel le contestó: ’Accedo a lo que me pides, no arrasaré esa ciudad que dices. Aprisa, ponte a salvo, pues no puedo hacer nada hasta que llegues allá’. Por eso la ciudad se llamó Soar. El sol salía cuando Lot llegó a Soar.

El Señor hizo llover desde el cielo azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra. Arrasó aquellas ciudades y todo el valle, con los habitantes de las ciudades y la hierba del campo. La mujer de Lot miró hacia atrás y se convirtió en estatua de sal.

Abraham se levantó de mañana y se dirigió al sitio donde había estado con el Señor. Miró en dirección de Sodoma y Gomorra toda la extensión del valle, y vio una gran humareda que salía del suelo, como el humo de un horno.

Así, cuando el Señor destruyó las ciudades del valle y arrasó las ciudades en las que Lot había vivido, se acordó de Abraham y libró a Lot de la catástrofe.
Palabra de Dios
Te alabamos, Señor

Salmo Responsorial
Salmo 25, 2-3. 9-10. 11-12
R. (3a) Ten compasión de mí, Señor.
Examíname, Señor, ponme a prueba,
sondea mis entrañas y mi corazón,
porque tengo tu bondad ante los ojos,
y camino en tu verdad.
R. Ten compasión de mí, Señor.
No me trates como a los pecadores
ni me castigues como los sanguinarios,
que en sus manos llevan infamias
y las tienen llenas de sobornos.
R. Ten compasión de mí, Señor.
Yo, en cambio, camino en la integridad;
sálvame y ten compasión de mí.
Mi pie se mantiene en el camino recto,
en la asamblea bendeciré al Señor.
R. Ten compasión de mí, Señor.

Aclamación antes del Evangelio
Sal 129, 5
R. Aleluya, aleluya.
Confío en el Señor,
mi alma espera y confía en su palabra.
R. Aleluya.

Evangelio
Mt 8, 23-27
En aquel tiempo, Jesús subió a una barca junto con sus discípulos. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan fuerte, que las olas cubrían la barca; pero él estaba dormido. Los discípulos lo despertaron, diciéndole: ’Señor, ¡sálvanos, que perecemos!’

Él les respondió: ’¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?’ Entonces se levantó, dio una orden terminante a los vientos y al mar, y sobrevino una gran calma. Y aquellos hombres, maravillados, decían: ’¿Quién es éste, a quien hasta los vientos y el mar obedecen?’.
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús

Reflexión del Evangelio de hoy
El Resucitado sigue estando en medio de nosotros
Si en la antigüedad la idea de la presencia de un culpable en un navío es un peligro para todos -recordemos la historia de Jonás huyendo a Tarsis-, este pasaje evangélico va a mostrar la presencia salvífica de Jesús en la navecilla de la iglesia. ’Jesucristo, el Justo’- lo llamará 1Jn2,1- …duerme el sueño de quien goza de una confianza inquebrantable. Se ha levantado un vendaval huracanado, una aparatosa tormenta y Jesús permanece dormido en la borrasca.

Esta aventura marítima se convierte en una prueba de fe en Aquel que todo lo puede. El alma fiel, el creyente, la Iglesia, embarcada con su Señor aunque siempre expuesta y muchas veces amenazada es capaz de superar el pánico y desconcierto si despierta a su Señor.

¡Sálvanos que perecemos! Los discípulos espantados se dirigen a Él. Su petición de ayuda se formula en el lenguaje de la oración, un lenguaje que todo creyente puede repetir en cualquier momento. Fuerte viento y olas expone vivamente la situación por la que atraviesa una Iglesia que no es triunfante, sino que está bajo la cruz. El evangelio nos enfrenta a los discípulos con el misterio del Maestro. Jesús actúa con el poder de Yahvé.

Ante la Palabra de Jesús sobreviene la calma
Como comunidad de fe debemos contar con las dificultades: Dios no libra de crisis a su Iglesia, pero podemos tener la certeza de que Él está con ella en todos los peligros. Aún cuando todo vaya en contra, Él permanece con nosotros…El milagro resalta el poder de su palabra.

Jesús también nos pregunta hoy por la actitud de fe: ¿por qué tenéis miedo hombres de poca fe?, ¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar obedecen?

Monjas Dominicas Contemplativas
Monasterio de Santo Domingo (Segovia)

Ver más


Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante una vez al mes y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.


UA-100450438-1